Las ‘Guerreras’ doblegan (29-20) a Senegal y siguen con paso firme en el Mundial

Jennifer Gutiérrez anotó un gol en el tercer triunfo español

Jennifer Gutiérrez anota un gol ante Hungría. / FOTO: RFEBM

FICHA TÉCNICA:

ESPAÑA (29): Navarro (Zoqby); Marta López (3), Maria Núñez (1), Jennifer Gutiérrez (1p), Lara González (2), Shandy C. Barbosa (8, 2p), Mireya González; Nerea Pena (3), Sole Lopez (2), Alicia Fernández (2), Almudena Rodríguez (4), Ainhoa Hernández, Maitane Etxeberría (3), Arderius.

SENEGAL (29): Sako (1); Snankhare (4), Camara (6), Keita (1), Ndiaye (3, 2p), Sy, Dapina (5), Sylla, Kampdop, Diop, Seck, Kante, Ba.

PARCIAL CADA CINCO MINUTOS: 1-2; 4-4; 6-6; 8-8; 11-10; 14-13 // 18-14; 21-14; 22-16; 25-17; 26-18; 29-20.

ÁRBITROS: Lah y Sok (Eslovenia). Sin eliminados.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la tercera jornada del grupo C del Mundial Femenino disputado en el Prefectural de Kumamoto.

FUENTE: MARCA.COM

La selección española de balonmano sigue su libro de ruta en el Mundial femenino, sin desviarse y sumando su tercera victoria. Esta llegó ante Senegal (29-20), que fue un rival incómodo en la primera mitad (14-13), pero al que sometió con ajustes y oficio tras el descanso.

Con escaso recorrido internacional, pero con más valores del que se le suponía. Senegal no fue una perita en dulce para las ‘Guerreras’, como tampoco lo había sido para Montenegro y Rumanía en las jornadas precedentes. Buena parte de sus jugadoras compiten en la Liga francesa, su técnico es de esta nacionalidad, y a pesar de ese barniz europeo su juego responde al patrón físico del balonmano africano.

Su balonmano veloz y directo a puerta causó muchos problemas a España durante media hora. La defensa era incapaz de frenar la verticalidad de jugadoras como la central Camara, que marcó seis goles en ese periodo. Aun a costa de incurrir en muchas faltas ofensivas, Senegal se reveló como un equipo difícil de controlar. Además, España se contagió de ese patrón de juego. Si en sus anteriores partidos había tenido arranques precisos y fulminantes, en éste estuvo desatinada en el lanzamiento, por precipitación, algo que Carlos Viver les reprochó a sus jugadoras cuando paró el juego con el marcador en contar (7-8, minuto 16). Pidió más elaboración de la jugada y mayor atención defensiva.

España revirtió la situación con un parcial de 4-0, en una superioridad numérica, pero tres tantos seguidos de la central senegalesa, una flecha con el balón en las manos, encaminaron hacia el descanso con el partido en el alero.

El repaso en el vestuario debió de ser exhaustivo, porque las ‘Guerreras’ reaparecieron en la pista con otra actitud. Su defensa empezó a recordar a la que había martirizado a Rumanía y Hungría. A poco rigor que le echara tenía que cortocircuitar a un equipo tan acelerado como el africano. Así ocurrió; la sucesión de faltas en ataque, pérdidas de balón y recuperaciones por parte de España le rompió el espinazo a Senegal, que sólo marcaría cuatro goles en los siguientes 20 minutos.

España pudo correr al contragolpe y despegarse claramente (21-14). Fue su mejor arma en esta segunda mitad, a pesar de que también regaló numerosas posesiones, porque le resultó difícil abstraerse de la vertiginosidad del juego. No fue el día de sus extremos, y la portera Sako -mejor guardameta de la pasada Liga francesa, que no es poco- les paró demasiados lanzamientos. Con el partido decidido, los últimos minutos derivaron en un correcalles. Pero España había resuelto el compromiso, que escondía más asperezas de las previstas

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