El linense Javier Vidal anunció este pasado jueves su dimisión como vicepresidente y deportivo deportivo de la Unión Linense de Baloncesto debida a la necesidad de poder centrarse en las nuevas responsabilidades que a partir del próximo día 15 asumirá y que le hacen imposible, por falta material de tiempo el continuar con sus actuales cargos en el club.

La ULB desea la mejor de las suertes en su nueva etapa y agradece la dedicación a la entidad durante casi 20 años en un club del que fue fundador y pieza vital en su desarrollo. Vidal quiso despedirse del club a través de la siguiente carta:

«Hola a todos/as: En el día de hoy he presentado a la presidenta del club, escrito de renuncia de mis responsabilidades en el club, como director deportivo y directivo, mi club de toda la vida. Esta renuncia, como algunos conocéis se debe fundamentalmente a que partir del próximo día 15, mi vida va a cambiar un ¨pelín¨, ese día pasare a formar parte como concejal del equipo de gobierno de mi ciudad. Esto y como he comentado en más de una ocasión a mis amigos, que desde hace tiempo venía madurando el ir dejando alguna de las responsabilidades en el club poco a poco, pues tras casi 20 años, considero que es necesario un relevo generacional en la entidad, me llevan a tomar esta decisión.

En fin, lo cierto es que a partir del día 14, dejaré de hacer lo que he venido haciendo desde que hace muchos años en los que junto a mi hermano Jesús y mi amigo el ¨Fanta¨ decidimos montar un Club de Baloncesto en la Ciudad. Desde entonces he vivido pensando en la ULB y por la ULB, en cómo hacer mejor y mejor a nuestro club y que nuestra ciudad se sintiera orgullosa de su club de Baloncesto. En todos estos años he adaptado y condicionado mi vida y la de mi familia a partidos, entrenamientos, torneos, etc. Han sido años muy bonitos y muy intensos, en los que he disfrutado de muchas vivencias y vivido experiencias que solo el Baloncesto te puede dar, en los que he visto cómo íbamos a un Campeonato de España representando a Andalucía y he disfrutado del ascenso a EBA y de ver a mi club, un club de cantera, en esa liga.

Todo esto ha sido posible gracias a mucha gente, (directivos, entrenadores, jugadores etc.) que en las diferentes etapas vividas en el club han trabajado por este club, colaborando para engrandecer este proyecto, gracias a ellos el tren ha seguido y seguirá funcionando, además cada vez mejor. Gracias a Felicidad Tripiana, Juan Carlos Collado, Carolina Amusco, Miguel Ángel Ortega, Antonio Corral, Manuel de Sola, Sergio Gil, Silvia Pozo, Miguel Ortega, Juanjo Puertas, M. Ángel Moreno, etc. así como a todos los actuales miembros de la actual directiva, y de otras directivas que se me hayan pasado. Y como no, a todos los entrenadores que han pasado por el club en estos años y a los jugadores que he tenido la suerte de poder entrenar. En todos estos años para mí ha sido vital el apoyo, la ayuda y compresión de Ana, que desde que éramos novios entendió que estaba un poco loco por esto del Baloncesto y siempre, algunas veces con alguna ¨bronquilla¨ me ha apoyado en esta locura.

Ella ha sido pieza fundamental para que yo pudiera dedicarme a mi pasión y sin ese apoyo hubiese sido imposible estar tantos años al frente de este proyecto, además de ser una continua trabajadora en la sombra por su club. Asimismo, quisiera agradecer a mi hija María su apoyo, desde que era casi un bebe se le fue metiendo este gusanillo del baloncesto y la ULB en el cuerpo y siempre cuando la cosa se torcía con la madre, salía en mi apoyo. Ella tiene casi la misma edad del club y los dos han ido creciendo a la vez y juntos, ha sido muy bonito vivirlo. Gracias a las dos. En estos años he tenido la suerte de poder compartir esta afición con mi hermano y disfrutar de como casi todos los miembros de mi familia han pasado por el club como jugadores. Ahora toca cerrar esta etapa y se me brinda la oportunidad de trabajar por el deporte de mi ciudad, desde otras funciones, el club pasa a un segundo plano en el día a día, pero intentare poder seguir colaborando en lo que pueda con él y sobre todo ojalá cuando me asiente un poco en esta nueva responsabilidad, pueda volver a hacer lo que más me gusta y desde hace años no puedo hacer, que es entrenar, solo entrenar.

Para mí es un día triste, por lo que dejo e ilusionante por lo que llega. Me despido del club al que he dedicado gran parte de mi vida. Un club que he visto nacer de la nada y crecer día a día hasta convertirse en lo que hoy en día es, uno de los mayores clubes de Baloncesto de nuestra provincia. El resumen, fácil, ha merecido mucho la pena y he sido muy feliz en el club. ¡ULB…..ULB…..ULB…..ULB!»