El Algeciras, atracado en Tarragona (1-0)

Los albirrojos, víctimas de un arbitraje sibilino, vuelven a caer a domicilio

FICHA TÉCNICA:

GIMNÁSTIC DE TARRAGONA (1): Manu García; Bonilla (Carbia, 71’), Pol, Trilles, Del Campo, Elías (Ribelles, 60’), Dani Romera (Becerra, 78’), Quintanilla, Nil, Pablo Fernández (Jannick, 60’) y Robert.

ALGECIRAS CLUB DE FÚTBOL (0): Iván Crespo; Duarte, Mariano, Van Rijn, Tomás; Ferni (Bueno, 60’), Borja Fernández (Renato, 71’), Pepe Mena (Serrano, 78’), Álvaro Romero, Leiva (Figueras, 45’); Roni (Tresaco, 71’).

ÁRBITRO: Díaz Escudero (Colegio Murciano). Amonestó por parte local Trilles (22’), Quintanilla (47’) y Carbiá (92’) y por parte visitante a Ferni (18’), Iván (18’), Mariano (29’ y 38’) y Nico (92’). Expulsó con roja directa a Iván Ania en el 47’.

GOLES: 1-0. Minuto 18. Romera.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 23º jornada del Grupo 2 de Primera RFEF disputado en el Nou Estadi ante unos 3.600 espectadores.

CRÓNICA: El Algeciras ha vuelto a caer derrotado a domicilio tras venirse de vacío de Tarragona donde ha perdido frente al Nástic por la mínima (1-0) en un partido marcado por la actuación del murciano Díaz Escudero que condicionó mucho a los albirrojos.

El equipo de Iván Ania tardó poco en adaptarse a lo que requería el partido sobre el Nou Estadi, 9 minutos, el tiempo que tardó Robert en avisar tras una pérdida de Pepe Mena y cuya vaselina salió rozando el poste.

A partir de ahí los algeciristas se hicieron con el control de la posesión pero sin profundidad. En el minuto 20 llegó la acción que pudo cambiar el devenir del encuentro tras una caída dentro del área de Álvaro Romero que fue trabado por el meta Manu García y donde el colegiado hizo caso omiso sin señalar la pena máxima. De locos.

A partir de esa acción el Algeciras que trató de seguir con el control ante un rival que esperaba agazapado, se fue disipando. Mariano vio la amarilla en el 29’ tras un choque en el banquillo y los de rojiblancos -hoy de azul- fueron perdiendo su sitio hasta que llegó el gol que decidió el partido. Tomás no cerró bien su banda y el centro desde la derecha lo amortizó Dani Romera en el minuto 34 para adelantar a los tarraconenses.

De nuevo daño con muy poquito fútbol, como otras tantas veces. Pero lo peor estaba por llegar cuando el árbitro mostró la segunda amarilla a Mariano a cinco del descanso y dejaba a su equipo en inferioridad numérica.

En la segunda mitad Ania se vio obligado a dar entrada a Figueras por Leiva y aún así el equipo albirrojo quiso ir a por más. El recital arbitral se cobró también la figura del entrenador algecirista que tuvo que ver casi todo el segundo tiempo desde la grada por culpa de un árbitro quisquilloso y que no aceptó la más mínima protesta.

El guión estaba muy claro. El Nástic especulaba mucho, se protegía con los once por detrás de la raya del centro del campo y le dejaba la batuta a un rival que quería pero no podía. Ni la entrada de Bueno, Renato o el debutante Tresaco dieron más chispa a un Algeciras que murió en la orilla de los de la imperial Tarraco.

Juan Serrano también lo probó en el 80 pero se marchó alto en el último intento potable de un equipo desquiciado por el arbitraje y que vuelve a encadenar una nueva derrota a domicilio, y ya van seis de forma consecutiva.

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