El fútbol es tacaño con el Algeciras (2-1)
Los albirrojos hacen méritos para conseguir más en Villarreal, pero caen por segundo partido…
- 04/09/2026
- 21:49

FICHA TÉCNICA:
VILLARREAL CF ‘B’ (2): Yakiv Kinareikin; Jan Encuentra, Álvaro García, Eneko Ortiz, Manfa Keita (César Bonafé, min. 60); José Gaitán, Pablo Pascual (Álvaro Alcaide, min. 80), Cheikh Thiam, Nízar (Barry, min. 80); Nico Baratucci (Facundo Viveros, min. 60) y Albert García (Ayman Arguigue, min. 86).
ALGECIRAS CF (1): Iván Moreno; José Carlos Márquez (Aleix Coch, min. 77), Fran Carmona, Víctor Ruiz (Ángel Gómez, min. 63), Tomás Sánchez; Óscar Castro, Jony Álamo; Diego Iglesias (Javi Avilés, min. 77), Toni Ramón, Juanma García (Pau Martínez, min. 63) y Raúl Rubio (Joe Riley, min. 83).
GOLES: Albert García (1-0, min. 20), Juanma García (1-1, min. 44, p.), César Bonafé (2-1 min. 78).
ÁRBITRO: José David Martínez. Amonestó con tarjeta amarilla a los algeciristas Jony Álamo (min. 19), Fran Carmona (min. 30), Víctor Ruiz (min. 52) y Tomás Sánchez (min. 85); y a los locales Pablo Pascual (min. 36) y Eneko Ortiz (min. 43). Expulsó con roja directa al local Facundo Viveros (min. 71) y por doble amarilla al algecirista Fran Carmona (min. 74).
INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la Jornada 2 del Grupo II de la Primera Federación disputado en la ciudad deportiva José Manuel Llaneza (Villarreal).
CRÓNICA:
El primer desplazamiento de la temporada para el Algeciras CF marcaba el inicio de dos partidos consecutivos del equipo a domicilio. Con la misión de comenzar a sumar puntos en el casillero del curso albirrojo, los de Adrián Colunga debían superar en su feudo a un talentoso Villarreal ‘B’ muy renovado con respecto al que luchó por el ascenso el año pasado. Las titularidades de José Carlos y Raúl Rubio partían como principales novedades.
Un Algeciras que mostró sus intenciones de ir a por su rival desde un inicio. Tomás voleaba desviado un remate de primeras tras un buen centro de Joseca, sinónimo de la valiente puesta en escena rojiblanca en tierras castellonenses en un partido donde dos conjuntos muy similares en propuesta chocaban frontalmente en busca del dominio definitivo. Ambos se repartían la posesión en un arranque que prometía un duelo entretenido.
Los algeciristas combinaban con paciencia y personalidad en la elaboración, consiguiendo conectar grandes jugadas que se traducían en peligro a favor. Juanma García la mandaba de nuevo alto, tras una dejada de Toni Ramón dentro del área. El partido se mantenían sobre un ritmo elevado de juego, con llegadas constantes sobre ambas áreas, pero con claro peso del Algeciras sobre las mejores ocasiones de gol: Kinareikin desviaba otro remate peligroso de Diego Iglesias.
Sin embargo, el filial groguet también tenía algo que decir en el encuentro. Albert García se marchaba en solitario para acabar fusilando sobre la portería albirroja con una definición de gran nivel y colocar a los amarillos por delante, seguramente en la primera clara que disfrutaban. Una cuestión de efectividad en las áreas -y cierta fragilidad defensiva en los tantos encajados- que volvía a perjudicar al equipo como contra el Cartagena.
José Carlos perdonaba el empate justo después, con un zurdazo cruzado que se marchaba fuera por poco. El equipo intentaba reaccionar a la desventaja, aunque parecía perder un punto de claridad en sus acciones por momentos, la realidad es que recuperaba sensaciones cuando conseguía hilar combinaciones largas. El juego interior conseguía dar muchas opciones ofensivas a un Algeciras que no perdía la ambición y refrendaba unas sensaciones muy positivas en su juego.
Así, terminaba llegando un penalti a favor sobre los minutos finales de la primera mitad, tras codazo sobre Juanma García un salto con el central contrario dentro del área, que el sevillano ejecutaba con buen pie a la izquierda para colocar un merecido empate sobre la bocina. Todavía quedaba tiempo para sumar una importante ocasión más: Kinareikin sacaba una mano espectacular a Raúl Rubio para evitar la remontada algecirista.
La reanudación trajo un rumbo similar al de los 45 minutos iniciales, con un partido muy abierto que prometía mover el marcador para un lado u otro. Ida y vuelta constante sobre el verde, con más presencia del Algeciras en terreno contrario, que volvía a avisar con un disparo lejano de Óscar Castro que intentó sorprender. Los albirrojos tocaban el balón con mucho criterio dentro del ritmo tan alto de exigencia del encuentro.
El equipo respondía con solidez ante las punzantes acometidas de un Villarreal más reactivo en bloque, pero siempre incisivo en sus acciones -especialmente a balón parado-. Y la verdad es que pocos equipos visitantes habían mostrado tanta valentía y personalidad como la de los albirrojos en las últimas temporadas en el José Manuel Llaneza.
Un partido con un desgaste físico tremendo por parte de ambos conjuntos, aunque los amarillos disfrutaban también de sus momentos de presión con mayor fondo físico de cara al final. La expulsión de Viveros, que golpeó con su brazo a la cara de Fran Carmona, parecía oxigenar un ocaso de partido que volvió a compensarse con la expulsión del propio central sevillano poco después. Ni cinco minutos pudo el Algeciras en soñar con una más que posible victoria.
Y ver para creer, la falta en la que se expulsaba a Carmona propiciaba el doble castigo, al asestar César Bonafé un disparo fortísimo al palo diestro de la portería del Algeciras y volver a poner la victoria en el bando amarillo. La gasolina no daba para otra reacción, a la vez que el Villarreal consiguió manejar el tiempo restante con solidez, incluso rozando el tercero en seguidas ocasiones.
Final cruel para un Algeciras que poco mejor pudo jugar en tierras castellonenses y que acabó cayendo ante la falta de efectividad o competitividad en los momentos clave del encuentro. Aunque los puntos, nulos en dos partidos, puedan indicar preocupación, las sensaciones invitan a confiar en un equipo que salió como pocos a por la victoria en Villarreal. Pero el fútbol es así de traicionero y más si se visten las siete barras.





