El derbi se viste de rojo y blanco (2/0)

El Algeciras se lleva por coraje y mucha más ambición el duelo ante la Balona

Domínguez celebra uno de los goles. / FOTO: DAM

FICHA TÉCNICA:

ALGECIRAS CLUB DE FÚTBOL (2): Lopito; Choco, Benítez, Borja Vicent, De Castro (m.65, Braganza), Iván, Antonio Domínguez (m.78, Almenara) , Ganet, Martos (m.60, Cerpa), Antoñito y Karim.

R.B. LINENSE (0): Javi Montoya, Jordan, Álvaro, Sergio Rodríguez, Danese (m.58, Abdellaoui), Abdoul, Albisúa (m.50, Pito Camacho), Tomás, Musa (Mai, 76′), Dopi y  Manu Molina.

ÁRBITRO: Chavet García, del colegio andaluz. Amonestó a los jugadores locales Mario Martos (40′), Pablo Ganet (71′) y Antoñito (94′) y a los visitantes Sergio Rodríguez (56′), Álvaro Vega (68′ y 80′) y Tomás (93′). Expulsó a Dopi por agredir a un recogepelotas en el minuto 88 y a Pablo Ganet en el minuto 90 por doble amonestación.

GOLES: 1-0 (m.30, Karim); 2-0 (m.58, Domínguez, de penalti).

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la décimosexta jornada del Grupo IV de Segunda División disputado en el Estadio Nuevo Mirador.

CRÓNICA: El Algeciras Club de Fútbol ha logrado llevarse el gran derbi del Campo de Gibraltar tras imponerse por 2-0 a la Real Balompédica Linense en un partido que acabó llevándose el que más lo mereció.

Los albirrojos mostraron mucha ambición durante los 90 minutos y esa ración de testiculina les bastó para doblegar a una Balona plana y falta de amor propio que acabó sucumbiendo ante su eterno rival.

El duelo arrancó con mucha intensidad como no podía ser de otra manera y con más tensión que fútbol. Pocas jugadas pisaban las áreas en un inicio de partido en el que hasta el 16′ no se disparó entre los tres palos. Y fue el equipo visitante el que tuvo la primera en un disparo a bocajarro de Manu Molina que rechazó Lopito con todo evitando el primero.

El Algeciras espabiló tras esa jugada y empezó a llegar con algo más de claridad a la portería contraria. Fajardo impuso una presión más arriba a los suyos que dificultase la salida de pelota del rival y en la primera llegada de los de casa cayó el primero en el minuto 30 tras un centro pasado de Antoñito al segundo palo en un saque de esquina que Karim amortizó con la cabeza para adelantar a los suyos.

El gol dejó aletargado al cuadro de Jordi Roger que se difuminó sobre la hierba del Nuevo Mirador y acusó en exceso el tanto en contra. Benítez estuvo a punto de ampliar la diferencia a cuatro minutos del descanso tras una prolongación de De Castro y Javi Montoya rechazó con todo lo que ya se cantaba como el 2-0. El encuentro se marchaba con esa renta mínima para los de La Menacha y la sensación en el ambiente de ver cómo iba a salir el equipo a cancha tras el descanso.

En la reanudación la Balona volvió a salir con la intención de llevar más peligro sobre la portería de Lopito y de hecho Roger apenas tardó cinco minutos en dar entrada a Pito Camacho en cancha actuando con dos delanteros. Pero no era el día y en el 57 acabó llegando una pena máxima tan clara como absurda de Sergio Rodríguez que rechazó con el brazo un disparo de Antonio Domínguez que el colegiado señalaba como penalti.

El onubense era el encargado de tomar la responsabilidad y poner el 2-0 en el electrónico. El partido estaba donde querían los rojiblancos, con un rival que trataba de llevar algo más de posesión pero sin profundidad ante un Algeciras bien replegado y que buscaba la que podía para salir al contraataque. Así las cosas los minutos fueron pasando con pocas cosas reseñables en ninguna de las dos porterías, algo que beneficiaba a los locales que veían como además su rival se quedaba con uno menos por expulsión de Álvaro Vega en el minuto 81 por doble amonestación.

En la recta final no se jugó nada, en parte porque el Algeciras lo propuso -ay, si eso hubiera pasado otra semana atrás…- y en otra parte porque el juego se embarulló de tal manera que los últimos minutos nos dejaron la expulsión de Dopi tras una agresión a un recogepelotas que estaba en uno de los fondos al retrasar el saque de un balón.

La retirada del punta vasco provocó una gran tangana en los dos banquillos que acabó con las expulsiones de Danese, ya en el banquillo, y de los albirrojos Pablo de Castro y Pablo Ganet, éste ya en la última jugada del partido. Finalmente el triunfo se quedó en casa y el algecirismo respira tras un 2-0 que pone al conjunto de Fajardo en promoción de descenso y con un importante balón de oxígeno ante el eterno rival que queda muy tocado por el resultado y las sensaciones mostradas sobre el césped.

 

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