El regreso de Miguel Ángel García a la directiva del Algeciras está al caer en el nuevo organigrama del club para la temporada del retorno a Segunda división B que ultima el presidente de la entidad, Ricardo Alfonso Álvarez.

García, que preparó junto al secretario técnico, José Manuel Jiménez «Mané», la plantilla del ascenso el pasado verano y dio un paso al lado y se marchó a su casa tras la debacle en el Guadalquivir de Coria al entender que era el responsable de que el Algeciras tuviera casi pérdidas las posibilidades de alcanzar los cuatro primeros puestos, se sigue resistiendo, sabe que el algecirismo desea su vuelta al entender por honestidad, claridad y eficacia en la gestión, ya que, además, ha seguido dirigiendo en la sombra la defensa del Algeciras en los conflictos judiciales a los que ha hecho frente el club durante los últimos años.

El dirigente albirrojo -su dimisión no fue aceptada- sabe que su vuelta es un clamor entre su parroquia y así lo comprobó en persona en Socuéllamos tras el pitido final de hace dos semanas que supuso el ascenso a Segunda B, primero en el césped y luego en el vestuario del Paquito Giménez.