El Juvenil A derrotó al Córdoba B (4-1). Sendos dobletes de Juan Serrano y Álex Guti sirvieron para dar al equipo algecirista la sexta victoria consecutiva. Con los pies en el suelo, toca mirar hacia arriba. Este equipo no se pone metas a largo plazo, pero tampoco tiene techo. La dinámica no puede ser más positiva, con 14 goles marcados en los cuatro partidos de la segunda vuelta. El choque ante el Córdoba se resolvió en la segunda parte. Al descanso ganaban los rojiblancos por 1-0. Los visitantes empataron en el 52’, pero luego el Algeciras respondió con autoridad hasta completar la goleada. Que no pare la fiesta.

El Juvenil B venció en el López Púa al Tarifa (1-3). Los de Pablo Sánchez no quitan el pie del acelerador. Conservan la segunda plaza y acumula siete jornadas sin conocer la derrota. Impecable la trayectoria del equipo, que se impuso en el derbi comarcal con autoridad. Sergio Benítez abrió la cuenta justo antes del descanso. Ya en la segunda parte Dani Sato amplió la ventaja. El Tarifa puso emoción al marcador, acortando distancias en el minuto 9, pero el propio Dani Sato sentenció el choque a cuatro minutos de la conclusión. La maquinaria funciona a pleno rendimiento.

El Cadete A perdió en terreno del Sevilla FC B (5-0). Poco pudo hacer el conjunto rojiblanco ante un líder intocable, que ha ganado todos los partidos disputados y que ha marcado 75 goles en 20 partidos. El choque estaba ya decidido a los 20 minutos y tuvo poca historia. Toca pensar ya en los siguientes partidos. Pasados los enfrentamientos con equipos de la cabeza, ahora llega la hora de la reacción. Por trabajo y ganas no quedará.

El Cadete B cayó en casa ante el Sancti Petri (1-2). No tuvo suerte el cuadro albirrojo, que se vio sorprendido en el último tramo del partido por el conjunto chiclanero. Los de Javi Gómez se habían adelantado muy pronto, a los cinco minutos, y mantuvieron la ventaja hasta el 72’. El esfuerzo realizado fue mucho y finalmente no tuvo premio, ya que el Sancti Petri le dio la vuelta al marcador en el 88’. Derrota dolorosa, aunque sin consecuencias, puesto que el equipo mantiene la ventaja sobre los puestos de descenso.