No tuvo la mejor tarde del curso el colegiado malagueño Gutiérrez Pérez que a un mal criterio a la hora de ejecutar las cartulinas amarillas durante el duelo de este domingo ante el Utrera, se le sumó un sinfín de interrupciones en la segunda mitad con pequeñas faltas que acabaron por desquiciar al plantel del Algeciras que reclamó una mano muy clara del guardameta Ayala en el tramo final de partido justo delante de su asistente que hizo caso omiso a la jugada.

Dicha acción encendió a la grada del Nuevo Mirador que clamó ante otro árbitro que tal y como ocurriese hace siete días en Sevilla han perjudicado al conjunto albirrojo.