ALGECIRAS C.F. (1): Romero, Maiquez, Pablo de Castro, Salas (Ayala, 53′), Siles, Ernesto, Moussa, Albertito, Iván (Solferino, 65′), Tano (Mané, 61′) e Ito.

XEREZ C.D. (2): Zamora, Gonzalo, Chato, Ángel, Guerrero, Javi, Javi Falcón (Eladio, 83′), Alberto, Pedro Carrión, Juan Marchante (Juanma Aguilar, 72′) y José Vega (Juan Benítez, 54′).

ÁRBITRO: Hidalgo Márquez, del colegio sevillano. Amonestó a los jugadores locales Ernesto, Ito y a los visitantes Ángel, Zamora, Pedro Carrión, Juan Benítez.

GOLES: 1-0. Minuto 5. Ito. 1-1. Minuto 40. Pedro Carrión. 1-2. Minuto 45. Javi.

INCIDENCIAS: Vigésimo quinta jornada de Liga en el grupo X de Tercera división. Nuevo Mirador. Unos 1.500 espectadores.

CRÓNICA: Nuevo tropiezo mayúsculo del Algeciras ante su público que le deja sin opciones de poder recortar distancias con el liderato del Grupo X en el día más propicio para ello y en puertas de un derbi del Estrecho que parecía haber comenzado a jugar hoy sin darse cuenta de que enfrente tenía un rival limitado pero que con muy poquito se llevó los puntos del Nuevo Mirador por nuevamente unas concesiones de libro de la zaga.

El duelo arrancó como se preveía, con un equipo de Asián intenso, que sabía a lo que jugaba y que pudo abrir el marcador en el minuto 4 con un mano a mano de Moussa que salvó Zamora y acto seguido con el primero de la tarde, pase en profundidad de Tano sobre Ito que picó la pelota ante la salida del meta xerecista. El partido estaba donde quería el conjunto algecirista que movía el juego a su antojo ante un Xerez Deportivo que trataba de ganar metros con el paso de los minutos con voluntariedad pero muy poca pegada.

En el 20′ de nuevo fue el equipo albirrojo el que pudo ampliar la brecha con una buena jugada por dentro entre Iván y Alberto Gázquez que el trianero envió cerca de la escuadra y poco más tarde con un intento de Tano que se marchó pegado al poste desde la frontal. El juego y las ocasiones lo ponían los de casa en un partido que estaba tan, tan tranquilo que al final terminó por complicarse más de la cuenta y de la manera menos lógica. Primero con el empate en el 39′ obra de Pedro Carrión tras un pelotazo desde campo propio de Juanma Marchante al que la defensa hizo caso omiso, Romero se confió y el incombustible Pedro Carrión metió la cabeza para empatar la contienda.

El gol sentó como un tiro al Algeciras que aunque reaccionó con un cabezazo de Iván por encima del larguero tres más tarde, veía como en la última jugada del primer periodo una pérdida sin aparente peligro acabó con un sutil golpeo desde fuera del área de Javi pegado al poste que se colaba y que remontaba el partido para las filas azulinas. 1-2 casi sin comerlo ni beberlo pero como la cruda realidad de los de La Menacha que se encontraban por detrás en el marcador en un simple pestañeo.

Con 45 minutos por delante, los locales trataron de salir a tumba abierta para igualar el partido cuanto antes. Ito pudo empatarlo en el 49′ con un disparo escorado tras un barullo dentro del área que rechazó la cruceta y en el rechace posterior nadie acertó a embocar con la portería. Asián movía la banqueta decidido en incentivar la presencia en ataque dando entrada a Ayala por Salas en un escenario donde el Xerez Deportivo se limitaba a mostrarse bien ordenado en la parcela defensiva ante un rival que achuchaba pero sin acierto. De Castro probó a David Zamora en el 58′ pero tampoco acertó a derribar el marco azulino.

Mané y Damián Solferino que debutó sin alardes, se convertían en los dos últimos refuerzos desde el banquillo para tratar de dotar de algo más a un equipo que se estrellaba una y otra vez con la defensa xerecista. A los 71 minutos la historia pudo cambiar cuando el colegiado Hidalgo Márquez decretó un libre indirecto que Alberto Gázquez lanzó pero la zaga despejó bajo palos cuando casi se cantaba el empate. Los nervios podían con un Algeciras que jugaba contra el marcador y el cronómetro y vio como Pedro Carrión, que cuajó una encomiable actuación a sus 40 años, robó una pelota a Mané y estuvo a punto de sorprender desde más de 30 metros.

El murmuro de la grada era síntoma del nerviosismo que se trasladó al césped y donde el Algeciras fue naufragando sin rumbo fijo hasta una recta final en la que sucumbió preso de la obligación por remontar un partido donde se creyó ganador antes de tiempo y en el que apenas dio una a derechas en los compases decisivos y que acabaron con el Xerez rechazando balones como si de un frontón se tratase y los de casa lamentando el desaprovechar una oportunidad de oro para viajar a Ceuta el próximo domingo con la tranquilidad de los deberes medio hechos. Y no como ahora, a medio hacer. Con un derbi que comienza desde ahora, pero no a las 17.00 horas donde había un equipo muy normalito que como ya hizo el Espeleño o el Cabecense, vuelve a robar puntos del Nuevo Mirador.